sábado, 5 de noviembre de 2016

ASÍ SOMOS NOSOTRAS, EL MOTOR DE RAÍCES Y ALAS (2º PARTE)

                                           

                                                          ¡CRISTINA!



¡¡HOLA!!

Me llamo Cristina, y soy mama de dos niños y una niña. Soy educadora infantil desde hace 11 años. Siempre he considerado que algo no funcionaba bien en la educación de los más peques, pero desde que fuí mamá, algo empezó a moverse en mí desde dentro. Mis hijos son mis grandes maestros y con ellos he ido aprendiendo a hacer las cosas de "otra forma", y aún hoy seguimos caminando.
Estoy formada en acompañamiento en escuela libre y actualmente estoy terminando mi formación como psicomotricista relacional. Esta última formación es la que ha terminado de dar un vuelco en mi manera de ver y de ser con los peques, haciéndome querer comprenderlos y estar con una presencia real para ellos.
Mi inquietud por hacer algo distinto en la educación infantil lleva dando vueltas por mi cabeza desde hace bastante tiempo, hasta que encontré a las compañeras con las que haríamos posible este sueño, plasmado hoy día en nuestra asociación, RAÍCES Y ALAS. ESPACIO ACTIVO.

Por circunstancias personales no puedo estar de acompañante en el espacio, pero mi apoyo y mi implicación en la asociación es bastante grande. Yo actualmente trabajo como educadora infantil en las escuelas infantiles municipales y alguna tarde a la semana hago sesiones de psicomotricidad relacional con algún grupillo de niños.

 Nos vemos...



"Una de las cosas mas afortunadas que te puede pasar en la vida es tener una infancia feliz"
                                                                                                          Agatha Christie



martes, 18 de octubre de 2016

ASÍ SOMOS NOSOTRAS... EL MOTOR DE RAÍCES Y ALAS.

               
Poco a poco nos iremos presentando para que nos conozcáis un poquito mejor...
Empezamos con....:

               ¡MARISA!




Me llamo Marisa y formo parte del proyecto de Raíces y Alas como acompañante. 

Soy maestra en Educación Infantil. Desde que comencé mi andadura en la educación hace 7 años, mi experiencia/trabajo ha abarcado a niños/as con edades comprendidas entre los 4 meses y los 6 años. Durante la realización de la carrera y las prácticas me di cuenta de que algo debía de cambiar y por ello, me puse manos a la obra y comencé a formarme en pedagogías alternativas. 

Han sido estos tres últimos años los que he dedicado a mi cambio personal y formación.

Estoy formada en acompañamiento respetuoso en escuela libre con Cristina Cano, además de formación en Emmi Pikler, varios cursos de María Montessori, algunos de Waldorf y Reggio Emilia. Actualmente sigo en crecimiento y por ello, estoy realizando un Máster de “formación en promocion de la salud y prevención infantil” con Yolanda González.



Marisa J “los niños/as son la máxima expresión de la vida”


martes, 27 de septiembre de 2016




¿QUE SIGNIFICA QUE UN NIÑ@ VAYA A UN ESPACIO DE APRENDIZAJE ACTIVO?



Cuando un adulto escucha decir que un niñ@ no va a la escuela tradicional, sino que va a un espacio de aprendizaje activo, (también llamadas escuelas libres o alternativas), no es extraño escuchar alguna frase del tipo: "Ahí no hacen nada, es como si los soltaras en el campo a hacer el salvaje". Somos conscientes de que estos pensamientos surgen del desconocimiento y la desconfianza, por esta razón me ha surgido la necesidad de contribuir con mi granito de arena a hacer algunas aclaraciones y así acercar a mas personas a este tipo de educación.
Suelen haber algunos aspectos que generan desconcierto y preocupación, como pueden ser las normas y los límites, la resolución de conflictos o si realmente l@s niñ@s aprenden o no...
Espero poder aclarar algunas dudas, y al mismo tiempo me encantaría que se despertasen otras...

Llevar a tu hij@ a un espacio de aprendizaje activo significa:

  • Que disponga de una presencia real y cercana de un adulto (acompañante), con los conocimientos necesarios para poder ofrecer las herramientas de aprendizaje necesarias en cada situación. La presencia de este adulto es mucho mas accesible a cada niñ@, ya que cada adulto dispone de un numero de niñ@s bastante inferior que en la escuela tradicional. Esto da lugar a una disposición de entrega, escucha y presencia mas cercana y sincera.

  • En cuanto a los límites: ¡Buenas noticias! EXISTEN. Este tema genera con frecuencia un gran dilema, confundiendo frecuentemente libertad con libertinaje. En estos espacios existen los límites, primeramente aquellos que garantizan el bienestar y la seguridad de las personas que disfrutan del espacio. Con niñ@s mas mayores, las normas van surgiendo en base a las necesidades del grupo y generalmente son propuestas entre todos para que sean consensuadas, y partiendo de las necesidades de funcionamiento del grupo.

  •  Asistir a un espacio de aprendizaje activo no nos garantiza que no vayan a existir los conflictos. L@s niñ@s, son niñ@s en todos sitios. Ellos por su corta edad e inmadurez de muchos factores carecen de las herramientas adecuadas para expresar sus deseos, necesidades o defender lo que quieren o necesitan. Esto suele generar conflicto entre ellos. Asistir a un espacio de aprendizaje activo nos garantiza que habrá alguien dispuesto a enseñarles y darles las herramientas necesarias para gestionar estos conflictos.  No se utilizan castigos ni represalias, se acompaña al niñ@ desde el respeto y se gestiona su necesidad en cada momento. Algunos de estos límites puede generar un sentimiento de frustración, ésta también será acompañada desde el respeto y la comprensión.

  • Llevar a un niñ@ a un espacio de aprendizaje activo significa respetar sus ritmos y necesidades de sueño, alimentación, control de esfínteres, etc. De esta manera l@s niñ@s están mucho más conectados con ellos mismos y con su bioritmo, no con el ritmo estresado que nos ofrece la sociedad.                                                           Un niñ@ con tres años no tiene por que estar maduro física o emocionalmente para controlar los esfínteres. Forzarlos en este proceso puede conllevar serias consecuencias posteriores.

  • También significa que se respeten y se tengan en cuenta sus emociones, seas las que sean. No se juzgan como buenas o malas, todas son necesarias para vivir (todos los humanos sentimos una gran variedad de emociones para afrontar cada situación). La emociones son aceptadas, reconocidas y acompañadas. Esto proporciona en el niñ@ un mayor conocimiento emocional propio y de los demás. Se desarrolla una mayor inteligencia emocional. 

  • En un espacio de aprendizaje activo se respeta su deseo, o no,  de compartir. No se obliga a ningún niñ@ a compartir algo que el posee si él no quiere. Para compartir se necesita una maduración cognitiva que nos deje pensar en las necesidades del otro. A compartir se aprende compartiendo cuando se hace desde el corazón y no desde la obligación.

  • Significa que van a aprender en conexión con sus intereses e inquietudes en cada momento, realizando el famoso "aprendizaje significativo" de una forma autentica y real. En el espacio se les ofrecen herramientas y materiales para favorecer su descubrimiento por la propia exploración y que despierten su curiosidad. También se procura no interrumpir su juego, ya que es éste el encargado de proporcionarle nuevos aprendizajes. Se proporciona así un aprendizaje activo, despertando su deseo de aprender por placer.

  • Las familias, son un pilar fundamental en estos espacios. Éstas tienen una gran participación y presencia. Participan activamente en las vivencias de sus hijos en los espacios, se procura la comunicación cercana con los acompañantes y demás familias, creando una relación de confianza y familiaridad entre todos los integrantes del espacio.






Por tanto podemos decir que un niñ@ que participa en la vida de un espacio de aprendizaje activo, va a crecer más segur@ emocionalmente, sabiendo lo que quiere lo que le gusta y lo que no, y sobre todo con herramientas para poder expresarlo. Tendrá una mayor conexión consigo mismo y sus necesidades, será el protagonista de su propio aprendizaje y disfrutará de una infancia respetada, cuidada y acompañada con amor. 

Porque sólo se es niño una vez en la vida, la infancia es muy corta y tienen el resto del tiempo para ser adultos, procuremos les una infancia feliz. Cuanto más fuertes se construyan los cimientos más probabilidades tendrán de ser adultos seguros de sí mismos y con estrategias para la vida.



                                                                                      Cristina A. Educadora infantil.
                                                                                                                       Co-fundadora de Raíces y alas.Espacio activo.





martes, 31 de mayo de 2016

GRUPO DE APOYO A LA CRIANZA

Desde nuestra asociación somos conscientes de la importancia de la crianza respetuosa para un crecimiento sano y feliz de los niños y niñas.
También somos conscientes de lo duro que puede llegar a resultar este tipo de crianza para los papás y mamás, por la dedicación que requiere, la presencia y el trabajo personal de cada uno para poder llevarla a cabo. A veces se hace mas cuesta arriba si se pasa mucho tiempo a solas, sin apoyo emocional o físico.


Creemos en la importancia del grupo humano alrededor de la crianza, un grupo donde apoyarse, un grupo que nos refuerce como personas adultas y aporte a nuestros hijos la experiencia de crecer rodeados de personas que les quieran y se interesen por ellos. Un grupo de refuerzo y de recarga de energía para padres y que los niños puedan llevarse lo positivo de compartir experiencias con otros niños y familias.


Por todo esto queremos aportar nuestro granito de arena y ofrecer nuestro espacio para poder crear un grupo-TRIBU DE CRIANZA, teniendo así un espacio/entorno preparado para los niños y niñas, al mismo tiempo que un hueco, momento y lugar en el que compartir con otras personas. Compartir dudas, alegrías, problemas, preocupaciones... lo que nos apetezca y pueda surgir.

Vemos también que no solo existe la necesidad en familias con niños pequeños, también en familias con niños de 8, 9, 10 años... adolescentes. Cada familia tiene sus necesidades y el respeto a nuestros hijos es fundamental a cualquier edad.

Favorecer la creación de un grupo que se autogestione en sus necesidades (es decir, si desea realizar alguna actividad, taller, formación... surgirá de dicho grupo la iniciativa de prepararlo y organizarlo, de forma independiente a la asociación)

La asociación ofrece el espacio y las ganas para que esto fluya. Nos gustaría conocer las necesidades de cada familia para poder concretar y dar forma entre todos a este proyecto.

EL precio por utilización del espacio será simbólico. No es necesario hacerse socio.

Cualquier persona interesada puede ponerse en contacto con nuestra asociación a través del correo electrónico raicesyalasespacioactivo@gmail.com o llamando al teléfono 650569737 CRISTINA. LLAMAR POR LAS TARDES.

jueves, 24 de marzo de 2016

Así somos

Así entendemos el PERIODO DE ADAPTACIÓN:

En periodos de adaptación escolar, a modo de prevención y de aconsejar de manera general  lo mejor para el niño, recomiendo:
  • Que el periodo de adaptación no sea limitado en el tiempo, ya que cada niño necesita un tiempo diferente.
  • Que el periodo de adaptación sea efectivamente de adaptación, no de resignación. El niño está adaptado una vez, tras pasar el periodo necesario en compañía de la madre, en el espacio nuevo y con los cuidadores nuevos, no se queja cuando la madre se va o tras su marcha, ya que se ha vinculado con los nuevos cuidadores y espacio.
  • Que se tenga en cuenta que resignarse no es adaptarse. Si el niño llora o se queja con la marcha de su madre, pero termina acostumbrándose y deja de quejarse, no se ha adaptado, se ha resignado, con graves consecuencias para su desarrollo y su psique (segregación de cortisol, pérdida de apego seguro, duelo patológico, etc).
  • Que para favorecer una adaptación adecuada, se permita a la madre estar en el espacio junto con las cuidadoras y el niño el tiempo que sea necesario, atendiendo gradualmente las cuidadoras las demandas del niño para ir convirtiéndose en figuras de apego secundarias.
  • Se recomienda que el periodo de adaptación sea lo más largo posible para ir sobre seguro.
  • Nunca atribuir el llanto del niño ante la separación de su madre como algo negativo que el niño debe dejar de hacer, ya que lo peor que puede ocurrir es que se acostumbre a esto. Debemos tomar ese llanto como una señal de que es necesario ampliar el periodo de adaptación.
  • Que si la incorporación a la escuela ocurre tras nacer un hermanito, se tenga en cuenta que el niño puede pensar que le sustituyen. Hay que hablar con el niño para decirle que le queremos y que nos gustaría estar siempre con él.
Laura Perales Bermejo
Psicóloga infantil especializada en prevención y madre.
Presidenta de la Plataforma por la Crianza con Respeto.